Trabajar con personas privadas de la libertad me ha enseñado que no hay oscuridad que Dios no pueda iluminar, ni historia tan rota que no pueda ser restaurada. Un testimonio, una lágrima y un paso hacia la transformación me recuerdan que todos merecemos una segunda oportunidad. Esta es la misión que abraza Libertad en mi Prisión: ser puente de esperanza, dignidad y propósito, incluso tras los muros.
Sandra Constanza Gutiérrez Suárez
Directora de Libertad en mi Prisión